Mira, mira...
El desván de las muñecas lo hacemos todos aquellos que estamos ahí, las personas que pasan y nos dejan un poquito de sí, las dos personas que estamos allí, Cristal y yo, el caracter del local, su aroma, sus sonidos y sus risas se van creando día a día, a pesar de ser un sitio de paso para mucha gente, algunos repiten, y buscan algo de lo que se llevaron que les funcionó bien, eso nos dá ánimo para seguir.
Es por eso que voy a enseñaros algunas fotos para que sepais que es lo que hay por aquí.
Este buho sabio es un tipo listo y divertido, parece a aquellos escritores bohemios que se calentaban con una vela...
Otro día os sigo contando..